8M: Llamado para las mujeres del siglo XXI. Por Tamara Espinoza, prosecretaria del PRI

Se conmemora otro 8 de Marzo, fecha donde recordamos a todas esas mujeres que lucharon por nuestros derechos, las que, sin saberlo, cambiaron la historia de cada una de nosotras.

En un día como hoy es cuando más nos convencemos de que ya no somos las mismas, que estamos cada vez más empoderadas y decididas y que ya no somos las sumisas de antes, que fue lo que vimos muchas veces en nuestras madres, tías y abuelas.

Ahora estamos logrando que niñas, adolescentes, adultas y tercera edad alcen la voz y exijan basta de abusos y de menosprecios solo por el hecho de ser mujeres. Todas juntas, y desde hace un tiempo, hemos instalado la idea de que cuando decimos “no quiero” y “no aguanto”, es “no quiero” y “no aguanto”. Poco a poco hemos logrado hacer que nuestra voluntad se respete.

Sabemos que falta mucho por avanzar, pero estamos seguras que apoyándonos entre nosotras lograremos la igualdad por la que tanto hemos batallado en materia laboral, académica y social.

Desde esta tribuna quiero hacer un humilde llamado a todas las madres y abuelas que desde siempre dieron lo mejor de sí para educar a quienes que nos han acompañado en el colegio, el trabajo y la vida en pareja: no tengan miedo de educarnos a todos, damas y varones, de una manera menos machista o por contrapartida, feminista en extremo.

En concreto, a los hombres se les debe inculcar el respeto por la opinión de las mujeres, en el sentido que lo que decimos vale igual que su opinión de las cosas. Pero, ojo, nosotras tampoco somos las dueñas de la verdad a partir de estos tiempos reivindicatorios y de llamados a paralizar Chile.

Acá tenemos un amplio consenso: por ninguna razón se debe agredir físicamente a una mujer y nunca, bajo ninguna circunstancia, se justifica el acoso y el abuso sexual.

Y algo muy serio para considerar, a propósito de la apertura de mente: la satisfacción dentro la intimidad sexual nunca debe ser una obligación para nadie en particular. Eso también constituye una agresión y un abuso y debe dejar de existir.

De ustedes, madres y abuelas del siglo XXI, depende tener no solo mejores hombres y mujeres, sino que también mejores personas. Entendamos que la guerra de los sexos es una práctica decimonónica. Más que enemigos, somos personas que en comunidad podemos hacer grandes cambios para mejorar nuestro entorno.

¡Feliz día mujeres del mundo!

Siguenos y Comparte
Facebook
Instagram
YouTube